
Así como ese insidioso verdor de los montes de Colombia, los filosófagos se resisten a desaparecer. En esta ocasión las bestias montesas de la filosofía se reúnen para discutir alrededor de la naturaleza... esa palabra polisémica que nos hace pensar en la esencia eterna de las cosas, pero también en el monte indómito de la selva colombiana. En el camino, los filosófagos hacen un excurso por las relaciones sentimentales de los accidente geográficos, develan los dioses que se ocultan en los fenómenos naturales y descubre por qué el señor se llevó a la señora de la que canta Alci Acosta.