
La sesión de hoy (secreta) fue inspirada por esta frase de Brené Brown (experta en vergüenza):
La vergüenza es la cuna del perfeccionismo. El perfeccionismo no consiste en esforzarse por ser lo mejor posible ni en trabajar por la excelencia. El esfuerzo saludable está impulsado internamente. El perfeccionismo es impulsado externamente por una pregunta simple pero potencialmente desgastante: ¿Qué pensará la gente?